Boston, MA – En una sorprendente y polémica decisión, el director ejecutivo de los Boston Red Sox, Samuel H. Kennedy, ha confirmado la firma de un jugador estrella proveniente de un rival de la División Este de la Liga Americana, quien llegará para reemplazar a Rafael Devers en la tercera base. La noticia sacude a la organización y a la afición, dado que Devers había sido considerado una piedra angular del futuro del club.
La decisión llega tras una reciente declaración pública controvertida por parte de Devers, que habría generado tensiones internas en la gerencia. Aunque los detalles de la declaración no han sido revelados oficialmente, fuentes cercanas indican que se trató de una crítica directa hacia la dirección del equipo y su cultura organizativa.
Kennedy, al anunciar el fichaje de la nueva figura, fue tajante:
“Este será el último caso en el que permitiremos que un jugador del equipo haga declaraciones que comprometan la unidad y los valores de la organización. Hay una manera correcta de representar a los Red Sox, y estamos comprometidos con eso.”
El nombre del nuevo fichaje aún no ha sido divulgado, pero múltiples reportes apuntan a que se trata de una estrella consagrada del New York Yankees o Tampa Bay Rays, lo que añade un matiz aún más explosivo al movimiento.
Aficionados y analistas ya están reaccionando intensamente en redes sociales, divididos entre quienes apoyan una postura firme de liderazgo y quienes consideran que la salida de Devers representa una traición a la identidad del equipo.
La era post-Devers ha comenzado en Boston, y lo ha hecho con ruido, polémica y una rivalidad revivida.