Boston, MA — En un giro sorprendente que está sacudiendo tanto al mundo del deporte como al de la tecnología, los Boston Red Sox han rechazado una gigantesca oferta publicitaria de Tesla, la compañía de Elon Musk. La propuesta buscaba convertir al Fenway Park en un escaparate de alto perfil para la marca de automóviles eléctricos más famosa del planeta.
Según fuentes cercanas a la negociación, Tesla ofreció un paquete publicitario de ocho cifras que incluía logotipos en el icónico Green Monster, pantallas LED alrededor del estadio, e incluso una experiencia interactiva fuera del estadio llamada “Tesla Test Drive Plaza”.
Pero el presidente de los Red Sox, Sam Kennedy, dijo no rotundamente.
“El Fenway Park es un terreno sagrado — no una valla publicitaria para multimillonarios con rabietas en Twitter,” habría dicho Kennedy en una reunión a puerta cerrada con ejecutivos del equipo. “Valoramos la innovación, sí, pero también valoramos la integridad. Y ahora mismo, la marca de Elon Musk no se alinea con la nuestra.”
La oferta, que podría haber convertido a Tesla en uno de los patrocinadores más visibles de la MLB, fue vista como un gran movimiento estratégico. Pero Kennedy fue claro: la tradición pesa más que el bombo tecnológico — especialmente en Boston.
Se dice que la directiva de los Red Sox mostró preocupación por las múltiples controversias de Tesla, como los problemas de seguridad en sus fábricas, los despidos masivos, y el comportamiento errático de Musk en redes sociales.
“Esto no se trata solo de coches. Se trata de valores,” afirmó Kennedy en una entrevista local. “No vamos a vender el alma de Fenway a alguien que trata a sus empleados como código desechable y sus plataformas como un patio de juegos.”
Elon Musk, por su parte, aún no ha hecho declaraciones públicas, aunque algunos creen que un tuit críptico sobre “estadios viejos y pensamientos viejos” fue una indirecta. Aun así, en Boston no parecen estar perdiendo el sueño.
Los fanáticos reaccionaron rápidamente en redes sociales, aplaudiendo la decisión:
-
“Sam Kennedy acaba de hacer lo que medio Silicon Valley no se atreve: decirle ‘no’ a Elon.”
-
“No se le pega una calcomanía de Cybertruck al Green Monster. Esto es Fenway, no un garaje de SpaceX.”
-
“Red Sox ganan de nuevo. No solo en el campo, también en principios.”
Tesla probablemente buscará otras franquicias más alineadas con la tecnología, pero este rechazo de alto perfil envía un mensaje claro: el Fenway Park no está en venta, sin importar cuán profundo sea tu bolsillo — o cuántos satélites pongas en órbita.
Al final, los Red Sox quizás perdieron un cheque… pero ganaron aún más respeto.